El problema
Tu anuncio habla de ti. Tu cliente solo quiere oír hablar de él.
Son las nueve de la noche. Tu equipo ya se fue. Abres el celular: entraron mensajes, todos preguntaron el precio, ninguno volvió a escribir.
Mil dólares a la campaña del mes. 210.000 personas alcanzadas, 630 clics, decenas de mensajes. Casi ninguna venta.
La gente no ignoró tu anuncio. Ignoró un anuncio que hablaba de ti. Meta midió que cada persona le dedica 1,7 segundos a una publicación en el celular. En ese tiempo se pregunta una sola cosa: ¿esto es sobre mí? Si la respuesta es no, sigue de largo. Y la plataforma igual te cobra.
Fuente: Facebook IQ (2016)
Haz esta prueba. Piensa en tu último anuncio y responde sí o no:
- ¿Empieza con el nombre de tu negocio?
- ¿El resto es una lista de características?
- ¿La única razón para escribir es un descuento?
Si dijiste sí a dos, ya sabes por qué solo te preguntan el precio. Y arreglarlo no cuesta un dólar más de pauta.
Sabes vender. Lo que nadie te enseñó es a escribir para que te compren.
Poner en dos líneas lo que tu cliente siente antes de comprar es otro oficio. Y ningún curso de plataformas te lo enseñó.